Pese a la incansable lucha de las valencianas, KH7 Granollers, con mayor efectividad de cara a portería, se lleva la victoria y sigue inmerso en su lucha por hacerse con el título de la Liga Guerreras Iberdrola. Las saguntinas seguirán compitiendo por mantener la categoría en un mes crucial y muy intenso en el que disputarán un total de ocho partidos.

Las Guerras del Morvedre volvían a la pista tras casi un mes paradas. Y es que su último partido oficial fue el pasado 9 de enero frente al Rocasa Gran Canaria. Un mes complicado para las valencianas, marcado por el confinamiento de la plantilla a causa de un positivo en COVID.

Muchos días sin competir y las de Montse Puche tenían ganas de volver por todo lo alto, ganando a uno de mejores equipos de la categoría de honor del Balonmano femenino. La valentía de las saguntinas se palpaba ya en el inicio del partido. Con jugadas rápidas y buen movimiento de balón, las valencianas se pusieron por delante en el marcado en los primeros 5 minutos de partido: 1 -2.

Hasta el  ecuador de la primera mitad la igualdad fue la tónica dominante en el encuentro. Sin embargo, el ímpetu de las valencianas por llegar a la portería contraria desembocó en 6 perdidas en 17 minutos, que se saldaron con goles a la contra del KH7 Granollers.

Los errores no forzados volvían a lastrar a Morvedre, que veía como su rival se marchaba al descanso con una ventaja de +6 en el marcador: 16 – 10.

La efectividad de Granollers, con 16 goles de 21 tiros lanzados, frente al porcentaje de 10/22 del Morvedre explicaban la diferencia en el luminoso. En la pista, las valencianas no estaban dispuestas a bajar los brazos, y como buenas guerreras, salieron en la segunda parte dispuestas a luchar.

Con un arranque increíble, las de Montse Puche consiguieron un parcial de 0-3 durante los primeros 4 minutos de la segunda parte. Anestesiaron a Granollers, que ni tan siquiera consiguió lanzar a la portería defendida por Amparo Aguas.

Cuando parecía que Morvedre podía dar la sorpresa y poner contra las cuerdas a uno de los favoritos de la categoría, las locales empezaron a despertar y desplegar su mejor juego. Con robos y contras eléctricas consiguieron alcanzar una ventaja de +7 en el minuto 50.

Esa diferencia de goles ya fue imposible de superar para las valencianas, a las que empezaron a pesarles las piernas. El confinamiento y la consiguiente parada drástica del ritmo de competición hacían mella en un equipo que veía como su rival se alejaba en el marcador.

Pese a la derrota, las jugadoras de Montse Puche ya piensan en cómo ganar sus próximos tres partidos contra rivales muy directos, que marcarán el devenir del equipo saguntino en la máxima competición nacional.